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viernes, 18 de marzo de 2011

CICLO "CINE NEGRO"


El cine negro o film noir es un género cinematográfico que se desarrolló en Estados Unidos durante la década de 1940 y 1950. Se suele considerar como la primera película de este tipo a El halcón maltés, de John Huston, con Humphrey Bogart y Mary Astor, estrenada en 1941.
El término de film noir fue acuñado por primera vez por el italiano Nino Frank y es usado por la crítica cinematográfica para describir un género de definición bastante imprecisa, cuya diferenciación de otros géneros como el cine de gangsters o el cine social es sólo parcial. Habitualmente, las películas caracterizadas como de cine negro giran en torno a hechos delictivos y criminales con un fuerte contenido expresivo y una característica estilización visual. Su construcción formal está cerca del expresionismo. Se emplea un lenguaje elíptico y metafórico donde se describe la escena caracterizado por una iluminación tenebrosa en claroscuro, escenas nocturnas con humedad en el ambiente, se juega con el uso de sombras para exaltar la psicología de los personajes. Algunos de estos efectos eran especialmente impactantes en blanco y negro. Al mismo tiempo, la personalidad de los personajes y sus motivaciones son difíciles de establecer (caso paradigmático son los detectives privados, frecuentes protagonistas del género, tales como Sam Spade o Philip Marlowe). Las fronteras entre buenos y malos se difuminaban y el héroe acostumbra a ser un antihéroe atenazado por un pasado oscuro.
El cine negro presenta una sociedad violenta, cínica y corrupta que amenaza no sólo al héroe/protagonista de las películas sino también a otros personajes, dentro de un ambiente de pesimismo fatalista. Los finales suelen ser agridulces cuando no presentan directamente el fracaso del protagonista. Otro punto característico del cine negro es la presencia de la femme fatale, la mujer fatal que, aparentemente inofensiva, puede conducir a sus víctimas al peligro o a la muerte. Las novelas de Dashiell Hammett y Raymond Chandler, con sus detectives Spade y Marlowe son frecuentes fuentes de los guiones del género.
Desde Lumiére & Lumiére os invitamos a viajar de nuestra mano por el turbio camino de los bajos fondos. Eso sí... a vuestra cuenta y riesgo.

CICLO CINE NEGRO: Títulos y fechas de las proyecciones

 LOS VIOLENTOS AÑOS 20 (1939) Raoul Walsh
Viernes 25/03/2011

PERDICIÓN (1944) Billy Wilder
 Viernes 01/04/2011

LA SENDA TENEBROSA (1947) Delmer Daves
Viernes 08/04/2011

RETORNO AL PASADO ( 1947) Jacques Tourneur 
Viernes 15/04/2011

EL PERRO RABIOSO ( 1949) Akira Kurosawa
Viernes 22/04/2011

LOS SOBORNADOS (1953) Fritz Lang
Viernes 29/04/2011

SED DE MAL (1958) Orson Welles
Viernes 06/05/2011

EL SILENCIO DE UN HOMBRE (1967) Jean Pierre Melville
Viernes 13/05/2011

sábado, 12 de febrero de 2011

Dirigido por Andrei Tarkovski (Michal Leszczylowski) (1988)



Dedicamos este fin de ciclo al genial realizador ruso tratando de comprender, lo mejor posible, lo que implica la técnica cinematográfica dentro del panorama creativo contemporaneo. Accediendo, por medio de una filmación sin pretensiones artísticas, al proceso creativo de uno de los grandes y por ende al metodo de composición en general que se lleva a cabo dentro de la maquinaria de producción cinematográfica. Se trata de desmenuzar aquello que se queda oculto tras el espacio fílmico, aquello que no existe mas que en la dimensión de la realidad, aquello que no se repite, aquello que solo dispone de una toma, aquello que es más humano, si cabe, que la poética cinematográfica.

El documental de Leszczylowski, se acerca discretamente a la figura de Tarkovsky para mostrarnos, sino humanizarnos, las características propias del medio, toma de decisiones y reflexiones acerca del encuadre, el atrezzo o el propio sentido espiritual de la pelicula, mejorando la accesividad entre el creador y el espectador. En esta ocasión la mesa no esta puesta, sino que como espectadores, nos toca entrar en la cocina y ayudar a preparar la cena.

Desde Lumiére & Lumiére queremos agradecer la buena acogida de este ciclo (Metacine) con el deseo de seguir caminando, siempre de vuestra mano, por el sendero trazado por tantos cineastas y crecer altos y fuertes bajo la atenta mirada de todos aquellos dispuestos a acompañarnos. Para eso estamos. Mila esker.

David Rodríguez

Andrei Tarkovsky

Nacido en la localidad de Zavrazhe, Ivánono, Unión Soviética (ahora Rusia). Su padre fue el reconocido poeta Arseni Tarkovski. En su juventud, estudió música, pintura y escultura, aprendió lenguas orientales en Moscú antes de interesarse por el cine; también trabajó como geólogo por un tiempo en Siberia. Se inscribió en la aclamada Escuela de Cine VGIK (Instituto Estatal de Cinematografía de todas las Rusias), bajo la enseñanza de Mijaíl Romm; realizó cortometrajes y conoció a quienes serían sus mejores amigos y compañeros de clase, Sergéi Parajanov y Mijaíl Vartanov; al tiempo que estudiaba cine también estudiaba violín, al punto que el film con el cual obtuvo la graduación es: El violín y la apisonadora.

Tarkovski pronto fue el centro de atención de todo el mundo con su primer largometraje, La infancia de Iván (1962), que obtuvo el León de Oro del Festival de Cine de Venecia, Italia (ex-aequo con Cronaca familiare de Valerio Zurlini). Sin embargo, Tarkovski cayó bajo la estricta vigilancia de las autoridades rusas, que temían que sus siguientes filmes no comulgasen con los ideales del Partido Comunista de la Unión Soviética (no mostrar imágenes religiosas, p. ej.) y mostrasen el otro rostro de la Unión Soviética, de este modo se le recortó el presupuesto para filmar El idiota de Fiódor Dostoyevski y se le negó enteramente el rodaje de una película dedicada al Evangelio de Lucas. Eran los años de la Guerra Fría y cualquier denuncia —ya fuera de manera directa o velada— hacia el régimen en cualquiera de las facetas artísticas era pronto reprimida. Como resultado de esa vigilancia, el siguiente film de Tarkovski, Andréi Rubliev (1966), fue prohibido hasta 1971. Andréi Rubliev fue exhibida a las cuatro de la mañana del último día en el Festival de Cine de Cannes, Francia, por orden expresa de las autoridades rusas con el fin de evitar cualquier posible nominación a los premios (de hecho, no ganó ninguno) y fue distribuida parcialmente para salvaguardar las apariencias.

A pesar de que no tenía control sobre el destino final de sus filmes, Andréi Tarkovski siguió filmando. Su siguiente filme, Solaris (1972), fue pronto aclamada en el Este y considerada por muchos como la respuesta soviética a la película 2001: Una odisea del espacio, del director estadounidense Stanley Kubrick, aunque Tarkovski siempre afirmó que no la había visto. De acuerdo a su libro póstumo Esculpir el tiempo y a su propio testimonio dentro del documental Tempo di viaggio, Andréi Tarkovski consideraba Solaris como su película menos lograda porque no había conseguido escapar de las reglas del género de ficción científica.

Sin embargo, trabajar en la Unión Soviética significaba trabajar siempre con las limitaciones, tanto creativas como cinematográficas, impuestas por las autoridades rusas. Sobrepasar tales limitaciones significaba tener problemas graves para cualquier cineasta ruso. En 1975, Tarkovski tuvo un problema con las autoridades, que por poco le costó la cárcel, a raíz de su película Zerkalo (El espejo), una densa y autobiográfica película con una radical e innovadora estructura narrativa.

Su siguiente película, también de ficción científica, Stalker (1979), tuvo que ser filmada de nuevo, con una dramática reducción económica en la producción, después de que un accidente en el laboratorio destruyese totalmente la primera versión filmada. Nostalgia (1983), filmada en Italia, fue su última película realizada bajo la estricta vigilancia de la Unión Soviética, ya que poco después de su filmación Tarkovski huyó con su esposa a Suecia, cansado de las maniobras represivas de las autoridades hacia su obra cinematográfica.

Su última película, Sacrificio (1986), fue filmada en Suecia con la ayuda de los colaboradores habituales del cineasta sueco Ingmar Bergman, ganó cuatro premios en el Festival de Cine de Cannes, un hecho sin precedentes en la historia del cine ruso. Sin embargo, en esos meses Andréi Tarkovski estaba sufriendo los estragos del cáncer y le fue imposible asistir a recoger el Premio Especial del Jurado que obtuvo esta película, y fue su hijo Andriushka quien lo recogió ante un aplauso general que se prolongó durante varios minutos.

Andréi Tarkovski, a la edad de 54 años, completamente alejado de su tierra natal y meses después de la filmación de Sacrificio, murió de cáncer pulmonar el 29 de diciembre de 1986, en París. Andréi Tarkovski fue enterrado en un cementerio para inmigrantes rusos en Francia en el pueblo de Sainte-Geneviève-des-Bois, en Isla de Francia.



Michal Leszczylowski

Michal Leszczylowski es profesor de Edición en el Instituto Universitario de Cine, Radio, Televisión y Teatro de Oslo, en Suecia. Ha trabajado como editor en más de veinte largometrajes.

Fue invitado por Anna-Lena Wibom, directora de producción de Sacrificio, a colaborar con Tarkovski como editor y ayudante de dirección en la película que Tarkovski dirigiría en Suecia. Su conocimiento del idioma ruso (Michal nació en Polonia), pero sobre todo una especial afinidad con Tarkovski hicieron que esta colaboración profesional se transformara pronto en amistad.

Anna-Lena Wibom había contratado también a una compañía de cine documental para que filmaran el rodaje de Sacrificio. Concluido éste, la compañía hizo un making off, que no gustó demasiado. Leszczylowski se ofreció entonces a hacer él mismo una nueva versión, contando con que Tarkovski se interesaría en la idea y podrían trabajar juntos. Y así fue: Andréi y él empezaron a elaborar una nueva composición del documental, a partir del abundante material filmado durante el rodaje.

Poco tiempo después, sin embargo, a Tarkovski le diagnosticaron el cáncer del que iba a morir al cabo de pocos meses. Comenzaron los tratamientos, la debilidad, los traslados a clínicas y a lugares donde Tarkovski pudiera recuperarse de los agresivos tratamientos con que trataban de frenar su enfermedad, ya muy avanzada. El montaje de la película documental hubo de ser pospuesto indefinidamente.

De hecho, Leszczylowski tuvo que retomarlo en solitario, meses después del fallecimiento de Andréi, con la conciencia del compromiso moral que le unía a la realización de ese proyecto. Resultado de su trabajo es el filme Directed by Tarkovski (SFI, 1988; 102 min., color), del que Leszczylowski es guionista y director, y que se ha transformado en un documento esencial para comprender la última película de Tarkovski, es decir, su madurez artística.



viernes, 14 de enero de 2011

Arrebato (1979)



Apenas contaba con siete años cuando Arrebato irrumpió en mi vida por primera vez . Fue una de esas experiencias infantiles que nos impactan de tal forma que la mantenemos en el recuerdo con un valor especial, de esas de las que precisamente habla esta perturbadora película. Es cierto que esta primera vez no comprendí en absoluto su mensaje, ya que mi ingenua e impresionable mente solo fue capaz de absorber el aspecto terrorífico de la historia, pero también es cierto que fue tan fuerte la impresión que me produjo, que desde ese momento, cada vez que me enfoca una cámara es inevitable que esta película acuda a mi cabeza. Años después, y por casualidad mientras zappeaba, me encontré con la magnífica sorpresa de que la emitían en televisión. Bastaron un par de secuencias para reconocer a aquella rareza que apenas recordaba pero que me había acompañado tanto tiempo, y en lugar del fiasco que suele suceder a este tipo de reencuentros con el pasado, que casi siempre conducen a la decepción y a la caída en picado de uno de nuestros mitos, me encontré más impresionada si cabe que la primera vez, hipnotizada y arrebatada por completo por la que desde entonces sería para mí la Obra Maestra del cine español. Seguramente los puristas se echen las manos a la cabeza ante esta afirmación, pero lo que es innegable es que Arrebato es la obra más inquietante, arriesgada e inclasificable de la filmografía española. Es una película que está fuera de la lógica y de la razón, de los esquemas estructurales y los análisis formales, es una experiencia para sentirla a flor de piel, planteada como un juego infantil, y como en todo juego la regla principal es entregarse en cuerpo y alma, sin preguntas.

Arrebato fundamentalmente es el autorretrato de Iván Zulueta. El director donostiarra utiliza un alter-ego (Pedro) para hacernos participes de su peor pesadilla, abandonar la infancia para alcanzar la madurez. A través de este personaje nos adentra en la mente de un director obsesionado con experimentar con el tiempo y con los ritmos, capaz de condensar cientos de imágenes en un minuto y con el curioso don de descubrir dentro de cada uno la imagen que nos obnubile toda la eternidad. Pero además es una invitación a la reflexión para aquellos que hicieron del cine un oficio, que lo convirtieron en un medio más que en un fin. Cuestiona cualquier éxito que no sea el del éxtasis que provoca el proceso creativo y la obra por si misma. Rechaza el ambiente que rodea al cineasta describiéndolo como un mundo repleto de personajes frívolos y grotescos que se acercan al director de moda atraídos por el olor a fama.

Pedro, el protagonista, es uno de los personajes más insólitos que ha alumbrado el cine. Es un joven de 27 años que en principio parece tener la edad mental de un niño, pero que realmente es un ser sobre-excitado, inmerso en un juego continuo que provoca en él un ritmo frenético. Este particular Peter Pan es capaz de reducir ese ritmo para dejar la niñez a un lado y razonar como un adulto cuando le interesa. Eso es lo que hará cuando conozca a Jose, un director de películas de Serie B que está desencantado con su trabajo (como él mismo dice: "a mí no me gusta el cine, es al cine a quien le gusto yo"). Pedro acude a él para que opine sobre las películas que ha grabado con una cámara de Super 8, el nuevo juguete que le tiene obsesionado y al que se ha entregado por completo. Gracias a este aparato decide dejar su casa e ir en busca de un mundo repleto de miles de ritmos ocultos que esperan ser descubiertos.

La película tiene una estructura particular. Parte desde el núcleo de la historia, una cinta de video que Pedro envía a Jose, para desplegarse posteriormente como un libro abierto. La mortecina voz de Pedro aporta una atmósfera misteriosa a la película con la que consigue que nos entreguemos desde el principio. Pero el contenido de esta cinta se hace esperar. Zulueta nos mantiene en vilo mostrando primero las circunstancias que envuelven la vida de Jose y poniéndonos en antecedentes de las ocasiones en que ambos personajes coincidieron. A partir de la mitad retoma la cinta para narrar cuál fue el enigmático destino de Pedro desde el momento en que ambos se separaron.

A pesar de que obtuvo el Premio especial a la Calidad que otorga el Ministerio de Cultura, esta cinta fue rechazada en el festival de Berlín porque se consideró que hacía apología de las drogas. Efectivamente la heroína está presente en la película. Hay secuencias explícitas en las que un chute en vena ocupa toda la pantalla. Incluso el propio Zulueta, que era muy ducho en experimentar con todo tipo de sustancias, asegura que Arrebato hubiese sido imposible si no hubiese estado bajo la influencia de esta droga. Pero reducir a esto el mensaje de esta cinta es una teoría excesivamente simplista. No se intenta crear una analogía entre cine y droga. La heroína está planteada como algo negativo, un lastre al que hay que abandonar, como la consecuencia de una vida frustrada. El arrebato del cineasta va más allá. La relación hombre-cámara no es una relación de dependencia de uno sobre otro, es una relación de simbiosis donde ambas partes se necesitan. La cámara reclama su papel protagonista, no espera que le digan cuándo debe actuar.

Después de esta película Iván Zulueta acabó extenuado y no volvió a grabar nada más. Su cámara se apagó para siempre pero dejó para la posteridad una obra que con el paso del tiempo no ha perdido ni un ápice de su frescura, manteniendo la modernidad que rompió esquemas en una época.

martes, 11 de enero de 2011

40 títulos en alquiler del Ciclo METACINE

METACINE
  1. Ed Wood de Tim Burton. 1994
  2. El hombre de mármol de Andrzej Wajda. 1977 
  3. El hombre de hierro de Andrzej Wajda. 1981 
  4. Fellini 8 y medio de Federico Fellini. 1963 
  5. Cazador blanco, corazón negro de Clint Eastwood. 1990 
  6. El último magnate de Elia Kazan. 1976 
  7. Tropic Thunder de Ben Stiller. 2008 
  8. El juego de Hollywood de Robert Altman. 1991 
  9. Un final made in Hollywood de Woody Allen. 2002 
  10. El fotógrafo de pánico de Michael Powell. 1960 
  11. A través de los olivos de Abbas Kiarostami. 1994 
  12. Ha nacido una estrella de William Wellman. 1937 
  13. Good morning Babilonia de Paolo Taviani y Vittorio Taviani. 1986 
  14. La mujer pública de Andrzej Zulawski. 1984 
  15. State and main de David Mamet. 2000 
  16. RKO 281 de Benjamin Ross. 1999 
  17. Dioses y monstruos de Bill Condon. 1998 
  18. El desprecio de Jean Luc Godard. 1963 
  19. Entrevista de Federico Fellini. 1987 
  20. Takeshis’ de Takeshi kitano. 2005 
  21. Autofocus de Paul Schrader. 2002 
  22. La sombra del vampiro de Elias Merhige. 2000 
  23. Las 5 condiciones de Lars Von Trier. 2003 
  24. El hombre de las mil caras de Joseph Pevney. 1957 
  25. Torremolinos 73 de Pablo Berger. 2003 
  26. Cecil B. Demente de John Waters. 2000 
  27. Mullholand drive de David Lynch. 2001 
  28. La noche Americana de Francois Truffaut. 1973 
  29. El aficionado de Krzysztof Kieslowski. 1979 
  30. Arrebato de Ivan Zulueta. 1979 
  31. Vivir rodando de Tom Dicillo. 1995 
  32. Bellísima de Luchino Visconti. 1951 
  33. Punto de mira de Carl Francis. 2000
  34. Histories du cinema de Jean Luc Godard. 1988 (Documental)
  35. El hombre con la cámara de Dziga Vertov. 1929 (Documental) 
  36. Pablo G. del amo: un montador de ilusiones de Diego Galan. 2005 (Documental)
  37. Cannes Man de Ricard Martini. 1996 (Documental)
  38. Fritz Lang (El círculo de destino) de Jorge Dana. 2002 (Documental)
  39. Dentro de garganta profunda de Fenton Bailey & Randy Barbato. 2005 (Documental)
  40. La verdadera historia del cine de Peter Jackson & Costa Botes. 1995 (Documental)
  41. El chico que conquistó Hollywood de Brett Morgen & Nanette Burstein. 2002 (Documental)